La libertad de ser quien eres

En el siguiente ensayo, Lorenzo García Carpintero aborda el concepto de la libertad humana y las implicaciones que dicho término posee para alcanzar una vida más plena y descondicionada. Esta cualidad se alcanzará mediante el redescubrimiento de lo que ya somos y el paulatino abandono de la engañosa imagen que tenemos de nosotros mismos. Para complementar esta información, en el comienzo de este artículo se adjunta el vídeo de la extensa conferencia, que sobre este asunto,  realizó hace unos meses en un local público de Madrid.

La palabra libertad existe porque conocemos su ausencia. De haber disfrutado de libertad, desde siempre y sin interrupción,  ¿Cómo podríamos señalarla?, ¿Cómo podríamos haber creado un concepto para delimitar aquello que, por su propia naturaleza, no puede ser acotado?

Si siempre nos hubiésemos expresado libremente, no habría manera de definir lo que es, porque no existiría su opuesto. Es porque podemos darnos cuenta de su falta que podemos aspirar y conocer la auténtica libertad. De niños la vivimos, pero no sabíamos de la libertad, porque la éramos, la expresábamos, la disfrutábamos. Hoy en día son pocos los adultos que han vuelto a ser como niños. Y nos hemos perdido en nuestra propia mente individual que no es ni más ni menos que un biocomputador maravilloso con el cual hemos construido un personaje que se hace pasar por nosotros mismos y con el cual nos confundimos. Este personaje nunca es suficientemente válido, nunca está suficientemente seguro, y se siente separado del resto. Por lo tanto está enfrentado a la vida. No fluye con ella. Tiene miedo y no puede actuar libremente.

 Lo que nos impide actuar libremente no es el exterior, que siempre nos está exigiendo de una manera u otra, con sucesos siempre diferentes, a que respondamos. No es en la ausencia de estímulos desagradables donde se encuentra nuestra libertad. No somos dueños de los estímulos que recibimos. Nuestra libertad no es la de poder escoger sólo los estímulos agradables, pues tarde o temprano los dolorosos se presentan en nuestra vida. Es consustancial con la existencia misma. Nuestra libertad es la de dar respuestas a esos estímulos. Tenemos la libertad para ser nosotros mismos en cualquier circunstancia que se presente.

 La principal causa de nuestra falta de libertad es consecuencia de haber aceptado en nuestra mente como cierta la idea de nosotros mismos. Sólo cuando yo soy yo mismo, verdadero y a la vez dueño de mí, que soy libre para responder al universo, a la inteligencia de todas las inteligencias, a la fuente de toda la energía y de todo gozo, al ser que es en sí mismo la realidad de todo ser. Cuando descubres quién eres, cuando te deshipnotizas del personaje que tu mente pone frente a ti señalándote como a ti mismo, y te das cuenta que tú eres siempre tú, que siempre has sido tú y que siempre serás tú, comienzas a descubrir que tus capacidades de comprender, de actuar y de amar surgen de tu verdadero yo. Y cuanto más ejercitas estas potencialidades, mayor es tu capacidad de movilización de las mismas, es decir, de expresarte. Y eres libre de elegir qué quieres expresar y cómo. Tú sabes, sólo tú, qué deseas vivir. Recuerda: tu vida no es lo que pasa, sino lo que tú expresas, lo que tú creas de ti y en ti ante lo que acontece.

Conócete a ti mismo. Sólo la verdad de lo que eres te llevará a gozar de la auténtica libertad. El reino de la libertad está dentro de ti. Lo eres. Tu libertad consiste en ser quien eres, y ¡ya lo eres! ¿Te imaginas una libertad para ti en la que no fueras libre de ser como eres?. Descúbrete a ti mismo. A ese ser que está más allá de la idea de ti. Del ser que sostiene la falsa realidad tu sueño y de tu ideación. De ese yo que aspira a lo supremo, porque lleva lo supremo en sí empujando desde dentro.

Aprovéchate de los estímulos de la existencia, pues son dirigidos expresamente para ti por lo superior. Ellos te ayudaran a desarrollar las cualidades siempre positivas que eres y que se expresan en formas de energía, inteligencia y amor.

En definitiva, a crecer. No creas. La verdad  no es una idea. Conoce directamente. Mira, mantén tu atención en tu verdadero ser y desde ahí, sigue mirando eso que llamas exterior, pues todo es diferente a cada momento. Lo único que siempre está, que siempre es lo mismo, que es idéntico, tu verdadera identidad, no existe: insiste. Es ser puro. No está fuera. Es auténticamente libre del exterior, pues nada ni nadie puede tocarlo o cambiarlo. Se expresa como quiere y ahora se expresa en ti como tú mismo. Sé cada día más tú mismo para honrar a tu propio ser divino.

Escucha a Lorenzo acerca de la libertad que ya somos

Anuncios

Acerca de Demoxia

Todo lo que diga acerca de mí, podrá ser utilizado en mi contra...
Esta entrada fue publicada en Espiritualidad y Nueva Conciencia, Participación Ciudadana y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La libertad de ser quien eres

  1. Ver Fractal dijo:

    Muy interesante tu artículo. Quizás se puede añadir que también se estudia la fractalidad como estructura de la conciencia y de la espiritualidad, así como de información en el universo y del tiempo. Un saludo! http://www.verfractal.es

Despachaos a gusto...

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s